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Servicio de cerrajería

Puerta de garaje

Reparación y ajuste de puertas de garaje: duplicado o reprogramación de mandos, sustitución de la cerradura o el bombín de la puerta y solución de averías en el mecanismo de apertura, los muelles, las guías o el motor. Cubre tanto puertas basculantes como seccionales y sus automatismos.

Ver precios orientativos
Mando garaje: dos puertas basculantes cerradas en un garaje comunitario.

Cómo trabajamos

  1. 1

    Hablas con el cerrajero

    Le cuentas qué ha pasado por teléfono. No hay centralita: contesta quien va a ir.

  2. 2

    Te da el precio antes de empezar

    Con el caso descrito ya se puede acotar el importe de puerta de garaje. Lo cerrado se cierra en tu puerta, antes de tocar nada.

  3. 3

    Factura desglosada

    Desplazamiento, mano de obra, material e IVA por separado. Una factura de una sola línea no se puede reclamar.

Mando garaje: cuándo hace falta

La puerta de garaje da tres avisos distintos y a menudo se confunden: el mando garaje que ha dejado de responder, la cerradura de la puerta peatonal, y la puerta que se para a medio camino o no sube. El primero suele ser pila o reprogramación, el segundo es cerrajería de toda la vida y el tercero puede ser el motor, los muelles o las fotocélulas.

El mando garaje que ha dejado de responder es el aviso más frecuente y, casi siempre, el más simple de resolver: se comprueba primero la pila, después si el mando sigue emparejado con el receptor, y solo si ninguna de las dos cosas funciona se plantea sustituirlo por uno nuevo programado contra el mismo motor.

La puerta que se para a medio camino apunta a otra parte del sistema: las fotocélulas, que detienen el movimiento si detectan algo delante, se desalinean con golpes o vibraciones y dejan la puerta bloqueada por seguridad aunque no haya ningún obstáculo real. Antes de pensar en el motor, merece la pena limpiar y revisar la alineación de esos dos sensores.

La cerradura de la puerta peatonal, la puerta pequeña dentro de la grande o la de acceso independiente al garaje, es cerrajería de toda la vida y no tiene nada que ver con el automatismo: se abre, se cambia o se repara igual que la cerradura de cualquier otra puerta de la vivienda.

Los muelles de torsión de una puerta basculante o seccional acumulan mucha tensión, y cuando se rompen la puerta se vuelve muy pesada de mover a mano o directamente no sube con el motor puesto. No es una pieza que convenga manipular sin experiencia: la tensión liberada de golpe es peligrosa.

Un aviso que se confunde a menudo con avería del motor es simplemente el verano: el calor dilata ligeramente los raíles metálicos y una puerta que roza puede quedarse encallada en un punto concreto solo en las horas de más calor, sin que haya ninguna pieza rota.

Cuánto tarda

30 minutos-2 horas según la avería

El rango de 30 minutos a 2 horas cubre desde reprogramar un mando garaje hasta ajustar muelles y guías completos. Un diagnóstico de motor que acaba señalando una pieza que hay que encargar se avisa aparte, porque entonces el trabajo se completa en una segunda visita.

Tipos de puerta de garaje

Puerta basculante

La hoja entera gira hacia fuera o hacia dentro sobre un eje. Los muelles de torsión o los brazos de contrapeso son el punto que más falla con los años.

Puerta seccional

Sube en paneles horizontales guiados por raíles laterales hasta quedar plegada bajo el techo. Los rodamientos de cada panel y las guías son lo que más se desajusta.

Puerta enrollable

Se enrolla en un tambor sobre el dintel, parecida a una persiana de local pero de uso vehicular. El motor suele ir integrado en el propio eje.

Automatismo de cadena o correa

Es el mecanismo que empuja o tira de la puerta desde el techo del garaje. La cadena da más tirón pero hace más ruido; la correa es más silenciosa y se desgasta distinto.

Cerradura de la puerta peatonal

Independiente del automatismo, se abre con llave como cualquier puerta. Es la vía de entrada cuando el motor falla y no hay desbloqueo manual accesible.

Cuánto cuesta

El precio depende de la franja horaria y del tipo de trabajo. Las horquillas orientativas de mercado están en la página de precios.

Qué encarece el trabajo

Motor o mando garaje

Reprogramar un mando garaje existente es un ajuste rápido; diagnosticar el motor implica desmontar la tapa, comprobar el condensador y los finales de carrera, un trabajo bastante más largo.

Tipo de puerta

Una basculante clásica y una seccional moderna no comparten mecanismo: los puntos de fallo, los muelles y las guías son distintos, así que el diagnóstico empieza por identificar cuál tienes.

Antigüedad del automatismo

Un receptor de hace quince años puede que no admita mandos nuevos sin adaptador, y localizar el adaptador correcto añade tiempo al trabajo.

Acceso a la cerradura peatonal

Si la puerta pequeña lleva años sin usarse, el bombín puede estar agarrotado por dentro y necesitar más trabajo que una cerradura de uso diario.

Estado de las guías y los rodamientos

Unas guías oxidadas o torcidas por un golpe hacen que la puerta se atasque aunque el motor esté perfecto, y ese ajuste es aparte del diagnóstico eléctrico.

Cuántos mandos hay que reprogramar

Reprogramar toda la familia de mandos a la vez, tras perder uno, lleva más tiempo que ajustar uno solo porque hay que revisar cada unidad.

Altura y peso de la puerta

Una puerta de garaje grande, de nave o de comunidad, pesa mucho más que la de un chalet unifamiliar, y eso se nota en el tiempo de ajuste de muelles y guías.

Si hace falta borrar mandos perdidos

Borrar solo el mando extraviado sin perder la programación del resto exige acceder al menú del receptor, que varía según la marca del motor.

Ruido nuevo al abrir o cerrar

Un chirrido que no estaba antes casi nunca es el motor: suele ser falta de grasa en las guías o un rodamiento que empieza a fallar, y se soluciona antes de que vaya a más.

Qué incluye

  • Diagnóstico del mecanismo o del automatismo
  • Reprogramación o duplicado del mando
  • Sustitución de la cerradura o el bombín de la puerta
  • Ajuste de muelles, guías y raíles
  • Pruebas de apertura y cierre

Qué no incluye

  • Suministro del mando o de la cerradura
  • Cambio completo de la puerta de garaje
  • Sustitución del motor del automatismo

Suministro del mando garaje o de la cerradura

El precio de la pieza depende del modelo exacto del receptor o de la cerradura, así que se indica en cuanto se identifica.

Cambio completo de la puerta de garaje

Sustituir la hoja entera es obra de cerrajería industrial o de instalador de puertas, no un ajuste del automatismo existente.

Sustitución del motor del automatismo

Cambiar el motor entero es un paso más allá de diagnosticarlo o ajustarlo, y normalmente lo hace el instalador de la marca por la garantía del equipo.

Antes de llamar

  • Di la marca del motor si la ves en la carcasa: ayuda a saber qué mando garaje es compatible.
  • Cuenta si la puerta se para siempre en el mismo punto o en sitios distintos cada vez.
  • Revisa si las luces del sensor de las fotocélulas están encendidas o parpadean: es un primer indicio antes de la visita.
  • Di si lo que falla es solo el mando garaje o si la puerta tampoco responde al botón de pared.
  • Si has perdido un mando, dilo: puede convenir borrarlo del receptor, no solo programar uno nuevo.
  • Cuenta si oyes al motor intentar moverse o si no hace ningún ruido al pulsar.
  • Si es la puerta peatonal la que falla, dilo aparte: es una cerradura normal, no el automatismo.

Antes de aceptar el presupuesto

  • Confirma si el presupuesto incluye la pieza, el mando garaje o la cerradura, o solo la mano de obra.
  • Pregunta si el diagnóstico del motor tiene coste aparte si al final no hace falta cambiar nada.
  • Si hace falta cambiar muelles, pregunta si se cambian los dos aunque solo uno esté roto, y por qué.
  • Pregunta cuántos mandos puedes llevar a programar en la misma visita sin coste extra.
  • Aclara si el ajuste de guías y rodamientos lleva garantía aparte de la reprogramación del mando.
  • Si es una comunidad, confirma quién autoriza el gasto antes de que se haga el trabajo.

Preguntas frecuentes

He perdido el mando garaje, ¿hay que cambiar el motor?

Casi nunca. Lo habitual es programar un mando garaje nuevo contra el receptor que ya está puesto, y de paso borrar el perdido para que deje de abrir. El motor solo se toca si es él quien ha fallado.

¿Podéis abrir un garaje si me he quedado fuera?

Depende de por dónde se entre. La puerta peatonal es una apertura de cerradura normal. La puerta grande, si se ha quedado bloqueada por avería, se abre por el desbloqueo manual del motor cuando existe.

¿Es lo mismo una puerta basculante que una seccional?

No, y cambia el trabajo. La basculante es una hoja entera que gira; la seccional sube por paneles guiados. Los muelles, las guías y los puntos de fallo son distintos, así que conviene decir cuál tienes al llamar.

¿Puedo abrir el garaje a mano si el motor falla?

Sí, casi todos los automatismos llevan un desbloqueo manual, normalmente una cuerda roja junto al carril. Conviene localizarlo antes de necesitarlo con prisa.

¿Reprogramáis mandos de cualquier marca?

De la mayoría, sí, aunque algunos receptores muy antiguos necesitan un mando específico que ya no se fabrica y hay que buscar equivalente.

¿Qué pasa si las fotocélulas están bien pero la puerta sigue sin moverse?

Se pasa a revisar el cuadro de maniobra y el propio motor: condensador, finales de carrera y conexiones son lo siguiente en la lista.

¿Podéis instalar un mando adicional sin tocar los que ya funcionan?

Sí, añadir un mando nuevo no borra los que ya están programados en el receptor.

¿La puerta seccional y la basculante usan el mismo motor?

No siempre: el recorrido y el esfuerzo son distintos, así que el motor y su programación tienen que ser compatibles con el tipo de puerta.

¿Se puede cambiar solo un muelle o hay que cambiar los dos?

Depende del sistema: en muchas puertas basculantes se recomienda cambiar los dos a la vez para que trabajen igualados, aunque solo se haya roto uno.

¿Atendéis garajes de comunidad, no solo de vivienda unifamiliar?

Sí, con la salvedad de que el aviso y la autorización suelen gestionarse a través de la comunidad o su administrador.

¿Hace falta estar delante durante el ajuste de guías y muelles?

No es imprescindible, pero si hay que decidir sobre sustituir el motor conviene que alguien con capacidad de decidir esté disponible.

¿Puedo pedir que borréis todos los mandos y programéis solo el mío?

Sí, es una opción habitual cuando se pierde el control sobre quién tiene acceso, por ejemplo tras una mudanza.

¿Se nota si el fallo es de la batería del mando o del receptor?

Casi siempre: si otro mando sí funciona con pila nueva, el problema está en el mando; si ninguno responde, se mira el receptor.

¿Qué mantenimiento evita averías en el automatismo?

Engrasar las guías y comprobar la alineación de las fotocélulas una vez al año reduce mucho los atascos por desgaste.

¿Por qué la puerta se atasca solo en verano?

El calor dilata los raíles metálicos y, si ya rozaban un poco, ese roce se nota más en los días de más temperatura. No siempre es una pieza rota.

¿Puedo pedir solo que engraséis las guías sin más revisión?

Sí, es un mantenimiento independiente que se puede pedir aunque no haya ninguna avería activa.

¿Se puede añadir un mando compatible con el móvil?

Depende del receptor: algunos automatismos recientes admiten un módulo wifi que se instala aparte y da control desde el teléfono, pero no todos los motores lo permiten.

¿Cambia algo si el garaje es compartido por varias viviendas?

No en el diagnóstico, pero sí en la gestión de mandos: conviene llevar un registro de quién tiene cada uno para poder borrar solo el que se pierda.

¿Puedo pedir revisión preventiva sin esperar a que falle?

Sí, una revisión de guías, muelles y fotocélulas antes de que den problemas evita la urgencia de una reparación con la puerta ya bloqueada.

Fuentes

  • Real Decreto-ley 24/2021 — obliga a acreditar que una reseña la escribió alguien que contrató el servicio. Es el motivo de que en estas páginas no haya ni estrellas ni nota media: no tenemos aún cómo demostrarlo.
  • AENOR — publica las normas UNE-EN que clasifican cerraduras, bombines y puertas por grado de resistencia. Es la referencia que hay detrás de expresiones como «grado 5» o «puerta acorazada».